EL AGUIJÓN
BOLÍVAR HOY: MÁS ALLÁ DEL BRONCE
Por: Arturo Molina
En cada rincón de Venezuela, la
figura de Simón Bolívar nos mira desde bustos y estatuas en las plazas públicas
u otros lugares. Pero su verdadero legado no reside en el bronce frío, sino en
la urgencia de sus ideas para comprender y transformar el presente. Más allá de
la polarización que tanto ha dividido a la sociedad venezolana, el pensamiento
del Libertador nos ofrece hoy un faro para la reflexión y la construcción de un
futuro más próspero y unido, respetando las diferencias, enmarcados en el
contexto de la pluralidad del pensamiento como elemento natural de los seres
humanos.
Bolívar, en su visión, era un ser incansable para insistir en la necesidad de establecer la estabilidad y la moralidad republicana como pilares inquebrantables de cualquier nación que aspira a la integración de los pueblos bajo preceptos de la sana convivencia. En su célebre Discurso de Angostura, no dudó en afirmar que "la moral y las luces son nuestras primeras necesidades". Su obsesión por un gobierno justo y una administración transparente no era un capricho, sino la comprensión profunda de que, sin confianza institucional y ética pública, el desarrollo es un espejismo. En la Venezuela de hoy, donde la inestabilidad y las fracturas sociales han sido una constante, la voz de Bolívar resuena con una pertinencia dolorosa. Su legado invita a preguntar: ¿Se construye la institucionalidad y la moral que la república merece? Reconocer aciertos y errores tal vez ayude a cimentar la estabilidad que tanto se anhela.
Adicional a ello, el Libertador también tenía ideales en áreas como el comercio y la agricultura. Lo que permite inferir que pensaba en términos de una economía robusta a través de la producción. La libertad a la que apostó Simón Bolívar estaba sustentada en la autosuficiencia de los pueblos para alcanzar crecimiento y desarrollo. Ese es un punto distante de la dependencia en la que tienen sumida a Venezuela los aduladores de la miseria. En su pensamiento político dejó clara una frase que muchos usan en el contexto de la retórica vacía para tratar de maquillar sus insuficiencias: “El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”. Esa suma a la que se refería el Libertador estaba referida en su contexto integral al bienestar de las personas, no al exabrupto de establecer la sumisión por la vía de la pobreza. Los datos que registra la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) señalan que una parte significativa de la población venezolana enfrenta inseguridad alimentaria. Esto lleva a reflexionar sobre la desconexión entre el ideal bolivariano de la "suma de felicidad" y la realidad actual.
Para superar la crisis que está destruyendo al país, es imperativo construir un presente que fomente la confianza en la inversión, que proteja la iniciativa privada y que genere oportunidades desde la base, liberando el potencial creativo y emprendedor de los ciudadanos. Simón Bolívar en su sueño de la Gran Colombia configuró el llamado a la unidad. Tal vez algunos objetarán ese llamado, otros lo verán como un planteamiento en lo territorial, y los menos o más lo entenderán partiendo de la idea de que la desunión robustecía la vulnerabilidad del país producto de la debilidad que eso significaba. La Venezuela de hoy está fragmentada por años de confrontación y con millones de venezolanos dispersos por el mundo, y mientras unos claman por la reconciliación, otros claman por la confrontación per se.
El verdadero homenaje al legado
del Libertador no se limita a las efemérides, o al de usar su nombre cuando se
presenten escenarios para correr la arruga, parándose al lado de la estatua de
bronce para la foto publicitaria. Está en la capacidad de los ciudadanos en
cada comunidad reflexionar sobre sus ideas y convertirlas en una alternativa concreta para mejorar nuestras condiciones
socioeconómicas.
Arturo Molina
@jarturomolina1
www.trincheratachirense.blogspot.com
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